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El gato - TIPO DE PELAJE

El gato
TIPO DE PELAJE
El pelaje del gato está compuesto básicamente de dos tipos de pelo.
En primer lugar está el pelo primario (de protección o de guardia), que es el componente principal de la capa del animal y después se encuentra el pelo secundario (cerdas o cerdillas y lanilla, vello o pelusa).
Cada pelo primario, largo, grueso y relativamente áspero, se origina de un sólo folículo y brota individualmente, mientras que los pelos secundarios, finos y más cortos, brotan en grupos o manojos alrededor de los pelos primarios. El pelo secundario puede ser muy fino y suave (pelusa, capa lanosa) o cerdoso, con puntas gruesas y un poco más largos que la pelusa.
El largo del pelo, tanto primario como secundario y la proporción con que éstos se presentan, junto con algunas variaciones en su forma y textura, son muchas veces una de las principales características individuales y especiales de las distintas razas de gatos. Algunas de estas variaciones del pelaje han surgido de manera espontánea y natural, mientras que otras han aparecido gracias a la crianza selectiva.
En general y con respecto a la longitud del pelaje, se pueden dividir a las razas de gatos en dos grandes grupos: “razas de pelo corto” y “razas de pelo largo”. Aunque con cierta frecuencia se menciona que algunas razas son de “pelo semilargo” y que otras, o mejor dicho una sóla (El Esfinge), es “sin pelo”.
El pelo corto es el tipo de pelaje básico, fue heredado al gato por sus antepasados salvajes y a través de los siglos han surgido una gran variedad de formas y texturas. Así pues, se tiene al Europeo Doméstico y al Pelicorto Americano, con su pelo corto, denso y áspero, al Abisinio de pelaje suave, denso y “elástico”, al Siamés, que al igual que el Oriental y el Pelicorto Punto de Color, tienen pelajes muy cortos, suaves y delgados. En el Manx es característico el “doble pelaje” es decir, que el pelo primario o de protección apenas rebasa en longitud a la pelusa o pelo secundario. El típico “pelo de foca” del Azul Ruso está conformado también por un “doble pelaje” muy corto, grueso, suave, erecto y separado del cuerpo. La textura de “satín” es característica del Burmés y de su descendiente, el Bombay.
Por otro lado, se encuentran algunas variaciones especiales, como en el Rex Devon, que presenta el pelaje rizado. O como en el Cornish Rex, que carece de pelo primario (de protección) y cuya pelusa es rizada.
Por esta razón y por el hecho de que el rizado del pelo se debe a genes distintos, el Cornish y el Devon se consideran razas diferentes. El Americano de Pelo de Alambre tiene un pelaje tan rizado, tan irregular y tan áspero, que se asemeja al pelo de alambre de los perros. El Esfinge se caracteriza por el escaso, velloso y extremadamente corto pelaje.
En el caso de los gatos de pelo largo, los líderes indiscutibles son el Persa y su descendiente, el Himalayo. En ellos el pelaje es largo, abundante y suave. El pelo secundario es casi tan largo como el primario y éste es fino y sedoso. Por otro lado, se tiene a los llamados gatos de “pelo semilargo”, cuyo pelo primario es relativamente largo y muy fino, mientras el pelo secundario es muy corto. Ejemplos de razas con este tipo de pelo son el Balinés, el Javanés y el Angora, que poseen una textura inigualable. Por lo regular, las razas de pelo semilargo presentan una longitud del pelaje variable, dependiendo de la estación.
En el gato, los distintos tipos de pelaje pueden presentarse en diversos patrones y combinados con diferentes colores, de acuerdo a la raza.

Fuente: Enciclopedia Felina 2011